 |
| Los
ejecutivos de la empresa Pristine, Rosendo
J. Roche y Roberto Torricella. |
PRISTINE,
principal empresa del ramo en EEUU, realiza
su primera incursión en RD.
EDWIN RUIZ SANTO DOMINGO.-
República Dominicana carece de una cultura
bursátil, aquella que induce a cualquier
ciudadano común a ver una posibilidad
real de ganarse unos pesos,
comprando y vendiendo acciones, como lo hace
cualquier tiburón de bolsa
de los mercados financieros.
Esa cultura es común en los países
desarrollados y crece como una mancha en muchas
ciudades latinoamericanas. En Estados Unidos,
señala Rosendo Roche, director de la
Empresa Pristine en Latinoamérica, desde
un conserje o una ama de casa hasta un ejecutivo
empresarial, tienen sus miradas en los mercados
de acciones vigilando sus intereses.
Con la promulgación de la Ley de Mercado
de Valores, los dominicanos inician sus primeros
pasos en ese sentido, los que pueden ser acelerados
con la integración de los negocios bursátiles.
Roche visitó al país, junto a
Roberto Torricella, en el marco de la primera
incursión de la empresa Pristine en
República
Dominicana, que se dedica a la capacitación
y educación bursátil. Esta es
la principal compañía del ramo
en Estados Unidos y ha ofertado sus servicios
en más de 55 países alrededor
del mundo. Roberto Torricella es un empresario
residente en Miami, que cuenta con un historial
de 35 años de negocio con Dominicana.
Ambos empresarios se refieren a los programas
de formación que realiza la empresa y
a las actividades que desarrollan en el país.
¿Qué es PRISTINE?
PRISTINE es considerada la principal empresa
en el área de educación bursátil
en Estados Unidos, y una de las más importantes
a nivel mundial. Nosotros enseñamos a
las personas a manejar su portafolio de inversiones
y activos, de modo que tengan el conocimiento
apropiado y el control de las emociones que
implica el interactuar con un mercado tan activo
como el estadounidense.
PRISTINE tiene en la plaza de EEUU ocho años.
Muchas empresas alrededor del mundo se han dirigido
a ella para que coordine todo el esfuerzo educativo
de las personas que manejan sus operaciones
bursátiles y financieras.
¿Qué tan amplia es esa actividad
en Estados Unidos?
En ese país el mercado bursátil
involucra a todo el mundo, a través de
la compra y venta de acciones. América
Latina, en esto, se ha quedado atrás,
aunque está en proceso de cambiar, y
cuando eso suceda, queremos estar preparados.
Esa es la razón de que estemos haciendo
contactos en República Dominicana con
instituciones financieras para promover la educación
bursátil.
¿Dónde surge la necesidad de
este tipo de educación?
Esta necesidad educativa es el resultado de
los movimientos del mercado. Antes, cuando era
muy sencillo invertir mediante la compra de
cualquier acción para su venta dos o
tres semanas después, el arte de ser
un traders no existía.
Pero con la complejidad que han adquirido los
mercados esto se ha vuelto una profesión
que requiere estudio y dedicación.
¿Esta educación es exclusiva
para los profesionales?
No, pues aunque una persona no sea un negociador
profesional necesita tener la suficiente información
para poder impartir las órdenes adecuadas
a los corredores que manejan sus capitales.
¿Qué enseñan ustedes?
Lo primero es que con estos programas de formación
no se busca enseñar a las personas a
no perder dinero en mercado, sino, y esto es
lo importante, que PRISTINE ha desarrollado
una cantidad de estrategias y técnicas
bien poderosas que permiten observar los patrones
que se forman en el mercado. Estos determinan
cuándo se debe entrar y salir del mercado,
sacando dinero del mismo sin importar que las
acciones suban o bajen.
Lo anterior significa que no le decimos a nadie
dónde invertir y mucho menos les pedimos
su dinero para realizar esas inversiones. Sólo
somos un vehículo educativo y de entrenamiento
para que las personas tomen sus decisiones.
¿La aprobación de la Ley de
Mercado de Valores es el escenario que atrae
a Pristine al país?
Definitivamente. El progreso individual de cada
país es lo que hace que sus mercados
sean atractivos para este tipo de actividad.
Esto sucede en toda América Latina, donde
las instituciones financieras empiezan a madurar
y orientarse a la internacionalización.
¿Qué posibilidades ven ustedes
en República Dominicana para la cración
de una cultura bursátil?
Nuestra presencia en el país es muy breve,
pero la respuesta del público ha sido
muy importante, lo que se expresa en el gran
interés manifestado por las charlas y
cursos, y eso es un indicador de que los dominicanos
están interesados en el tema.
¿Una persona que se capacite a través
de PRISTINE podrá operar en cualquier
bolsa del mundo?
En este momento PRISTINE se basa en las bolsas
estadounidenses. Pero estas están relacionadas
con bolsas europeas, a través del Nasdaq,
por ejemplo. Además, a nivel de Estados
Unidos se está hablando de la integración
de ambas bolsas, por lo que con el mismo sistema
se podrá tener acceso a todas.
Ustedes hablan de ganar, suban o bajen las
acciones, ¿en qué consiste ese
concepto?
A través de los métodos que ofrece
nuestra empresa, el inversionista tiene la posibilidad
de identificar patrones, y de esta forma se
determina si una acción va a subir o
bajar. Esto permite operaciones que generan
beneficios.
Para dominar estas estrategias, PRISTINE oferta
un programa de formación que incluyen
etapas, donde charlas y cursos que se realizan
en Dominicana ofrecen una introducción
general.
Muchos de esos patronos pueden ser inducidos,
como es el caso de Enron y WolrdCom. ¿Cómo
ayudan sus programas educativos a las personas
para identificar estos casos?
Los analistas técnicos estudian las operaciones
en diferentes horizontes de tiempo. En el pasado
estos estudios determinaron, mucho antes de
que las crisis estallaran, que las acciones
de Enron y WolrdCom estaban enfermas.
¿Pero los inversionistas actuaron
como si no lo supieran?
El problema es que la gente actúa, también,
en base a otras cosas como son las noticias
o lo que los corredores les dicen. Asimismo,
el volumen de información es tan grande
que es muy difícil para un inversionista
asimilarla toda. La solución consiste
en aislarnos de todo eso y concentrarnos en
los que vemos: cómo sube y baja una acción.
Nosotros enseñamos a evitar las pérdidas
dramáticas, pero teniendo presente que
en la medida en que alguien incursiona en el
mercado asume un riesgo que debe analizar para
invertir sólo cuando las probabilidades
les favorecen. Esto implica desarrollar aptitudes
para ver lo que el mercado nos está diciendo
y actuar acorde. Por esta razón el proceso
educativo no es sólo técnico sino
emocional.
Para evitar morirse del corazón...
Eso es lo más importante, porque las
emociones en este negocio representan el 85
por ciento de toda la operación.
|